Me pasó mil veces con el tema de los OVNIs, y Kennedy es mil veces peor. Y comentándolo con compañeros, coincidimos en que lo peor de explicar las evidencias al gran público, es precisamente ese gran público.
No importa el tiempo que pases analizando una historia. No importa si no hay lugar a dudas en su resolución. No importa que haya pruebas o estudios científicos corroborando inequívocamente una realidad. Nunca vas a conseguir que tus postulados prosperen, si hay algún descerebrado dispuesto a creer en una mentira.
Hace 30 minutos, debatiendo la posibilidad del asesino solitario o la conspiración, en un foro teóricamente especializado en el asesinato de Kennedy. Un grupo privado pero que da cabida a cualquiera... con ombligo.
"No puedes usar las fotos del patio trasero de Oswald, porque se ha demostrado que fueron fabricadas para incriminarlo en el magnicidio".
¿DÓNDE SE HA DEMOSTRADO? ¿QUIÉN LO HA DEMOSTRADO? ¿EN UNA PELÍCULA EMPERRADA EN DEMOSTRAR QUE OSWALD ERA UN HUMILDE PASTORCILLO RODEADO POR LOBOS?
Además del testimonio de Marina afirmando que fue ella quien tomó las fotografías -SI, LAS FOTOGRAFÍAS, PORQUE NO HAY SOLO UNA, COMO PRETENDEN HACERNOS CREER LOS CONSPIRACIONISTAS-, no hay ni un solo informe oficial apoyando NI DUDANDO de la veracidad de las fotos. de hecho, habiendo surgido las dudas a mediados de los 60, el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos, establecido en 1976 para investigar los asesinatos de John F. Kennedy y del Dr. Martin Luther King Jr., y que duraron hasta 1978, encargó un estudio independiente de estas fotografías que fue incapaz de encontrar alteraciones o modificaciones en las fotografías y concluyó que las dudas suscitadas por las sombras, tenían una base lógica y totalmente explicable.
Han pasado los años y, por fortuna, siempre ha habido alguien que ha pensado que los resultados de dicho informe eran poco claros, inexactos o, llanamente, un montaje. Pero solamente unos pocos han encargado un nuevo análisis de aquellas pruebas y TODAS sin excepción han ofrecido el mismo resultado: las fotografías de Oswald en el patio trasero de la calle Neely de Dallas son reales.
Eso sin contar que Lee tenía estas fotos en el garaje de Ruth Paine donde vivía Marina, y envió alguna copia de ellas a sus conocidos en Rusia, escribiendo al dorso "cazador de fascistas".
El Caso Kennedy, es un claro ejemplo de "Me parece que ya no estamos en Kansas, Toto": puedes pasarte toda la vida caminando por el sendero de baldosas amarillas creado a tu conveniencia, sin pisar nunca una sola realidad, porque siempre va a haber alguien dispuesto a fabricar más baldosas amarillas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario